LA CENICIENTA
Era se una vez un hombre bueno que tuvo la desgracia de quedar viudo al poco tiempo de haberse casado. Años después conoció a una mujer muy mala y arrogante, pero a pesar de eso, logró enamorarla.
Ambos se casaron y se fueron a vivir con sus hijas. La mujer tenía dos hijas tan arrogantes como ella y solo les gustaba tomarse fotos con sus celulares y estar pegados a ellos, mientras que el hombre tenía una única hija dulce, buena y hermosa como ninguna otra, ella tenia un celular pero en vez en cuando lo utilizaba y casi no le gustaban las fotos. Desde el principio las dos hermanas y la madrastra hicieron la vida imposible a la muchacha su hermanas porque no le gustaban las fotos y su madrastra por todo. Le obligaban a llevar viejas y sucias ropas y a hacer todas las tareas de la casa también ayudarle a las hermanas para todo tomare fotos buscarle en el celular entre muchas cosas mas. La pobre se pasaba el día barriendo el suelo, fregando los cacharros y haciendo las camas, y por si esto no fuese poco, hasta cuando tenia tiempo podía mirar su celular y se burlaban de ella.- ¡Cenicienta! ¡Cenicienta! ¡Mírala, otra vez mirando su celular y sin poderse tomar fotos porque toda sucia la pobrecita!
Pero a pesar de todo ella nunca decía nada.
Un día oyó a sus hermanas decir que iban a acudir al baile que daba el hijo del Rey. A Cenicienta le apeteció mucho ir, pero sabía que no estaba hecho para una muchacha como ella.
Planchó los vestidos de sus hermanas, las ayudó a vestirse y peinarse y las despidió con tristeza. Cuando estuvo sola rompió a llorar de pena por no poder ir al baile. Entonces, se le ocurrió buscar al príncipe por facebook y lo encontró entonces se le apareció la hada y le dijo:
- ¿Qué ocurre Cenicienta? ¿Por qué lo buscas por hay?
- Porque me gustaría ir al baile y le voy a decir que me busque, pero no tengo forma de ir vestida.
- Mmm… creo que puedo solucionarlo, dijo esbozando una amplia sonrisa.
Cenicienta recorrió la casa en busca de lo que le pidió su madrina: una calabaza, seis ratones, una rata y seis lagartos. Con un golpe de su varita los convirtió en un magnífico carruaje dorado tirado por seis corceles blancos, un gentil cochero y seis serviciales lacayos.
- ¡Ah sí, se me olvidaba! - dijo el hada madrina.
Y en un último golpe de varita convirtió sus harapos en un magnífico vestido de tisú de oro y plata y cubrió sus pies con unos delicados zapatitos de cristal.
- Sólo una cosa más Cenicienta. Recuerda que el hechizo se romperá a las doce de la noche, por lo que debes volver antes.
Cenicienta recorrió la casa en busca de lo que le pidió su madrina: una calabaza, seis ratones, una rata y seis lagartos. Con un golpe de su varita los convirtió en un magnífico carruaje dorado tirado por seis corceles blancos, un gentil cochero y seis serviciales lacayos.
- ¡Ah sí, se me olvidaba! - dijo el hada madrina.
Y en un último golpe de varita convirtió sus harapos en un magnífico vestido de tisú de oro y plata y cubrió sus pies con unos delicados zapatitos de cristal.
- Sólo una cosa más Cenicienta. Recuerda que el hechizo se romperá a las doce de la noche, por lo que debes volver antes.
entonces la cenicienta dijo:
-Solo hasme los 2 últimos favores si dame el numero del principe y tómame una foto.
-Entonces la hada acepto.
la cenicienta subió la foto a perfil y se hablo con el principe y se iban a encontrar en el jardín del palacio.
Cuando Cenicienta llegó al palacio se encontró con el principe y se hizo un enorme silencio. El admiraban su belleza mientras le preguntaba de donde era princesa. El príncipe no tardó en sacarla a bailar y desde el instante mismo en que pudo contemplar su belleza de cerca, no pudo dejarla de admirar.A Cenicienta le ocurría lo mismo y estaba tan a gusto que no se dio cuenta de que estaban dando las doce. Se levantó y salió corriendo de palacio, pero lo que no se acordó era que se había tomado fotos con el principe entonces el la podía hallar fácilmente. El príncipe, preocupado, salió corriendo también aunque no pudo alcanzarla. Tan sólo su celular que se le había caído hay tenia las fotos.
Días después llegó a casa de Cenicienta un hombre desde palacio con el celular porque hay tenia donde vivía. y aunque hicieron toda clase de esfuerzos para esconder el celular no pudieron entonces la cenicienta se dio cuenta que era el de ella se agacho pero el principe la reconoció.
De modo que Cenicienta y el príncipe se casaron y fueron muy felices y la joven volvió a demostrar su bondad perdonando a sus hermanastras y casándolas con dos señores de la corte.
Y GRACIAS A LA TECNOLOGÍA TODOS FUERON MUY FELICES PARA SIEMPRE.
CAPERUCITA ROJA Y EL LOBO
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